Seguimos con las exclusivas y el regreso de nuestra sección “Cuando vi…”. En esta ocasión Manuel Victoria quien actualmente se encuentra en Buenos Aires, Argentina estudiando en la Escuela de danza y comedia musical Julio Bocca fue espectador en uno de los espectáculos más esperados de ese país del hemisferio sur, Despertar de Primavera (Spring Awakening). Los dejamos con el review que nos escribe para los lectores de BroadwayRD.
Despertar de Primavera, Un musical Diferente…
8:30 de la Noche, hora de Buenos Aires. Luego de una larga fila en la Av. Corrientes (El Time Square de Buenos Aires), logramos entrar algunos compañeros y yo al teatro Astral. A la vista un semicírculo de escenario, con un gran árbol seco de fondo, y en los laterales, sillas que hacían recordar los reformatorios alemanes de 1900. Bajo el árbol, yacía la banda de músicos. Un público amante de la comedia musical en Argentina, compañeros de algunos de los actores (justo como pasa en nuestro país), pero al mismo tiempo, un auditorio repleto de prejuicios. Y como no, una obra producida por Cris Morena, (La conocerán por Chiquititas, Erre Way, Floricienta) reina de las telenovelas y producciones infantiles en el cono sur. No pudimos haber estado más equivocados. Apagadas las luces, empieza a sonar “Madre” (Mama who bore me) de la voz de Florencia Otero, Wendla (la recordarán quizás de “Frecuencia 04″), quien fuere Mimi en RENT el año pasado. Una dulzura inconfundible, con una técnica envidiable. Desde ya se empieza a ver un diseño de luces espectacular, y se escuchan una banda sonora que promete grandes momentos, a cargo de Pablo Olivera. Viene luego “Madre Reprise” donde escuchamos el ensemble de chicas, haciendo armonías impecables, rogándoles a sus madres para saber la verdad acerca del nacimiento de los bebes. En el colegio conocemos a Melchior y Moritz (Fernando Dente, quien fue Troy en la versión argentina de High School Musical, y Federico Salles, egresado de la Escuela de Danza y Comedia Musical de Julio Bocca) quienes dan una interpretación increíble de “Lo que sé” (All that’s known) y “Esta puta vida” (The bitch of living). Confieso que esta última me arrancó algunas lágrimas por la puesta tan genial que tuvo, una coreografía con sillas impecable, además de tratarse una de mis canciones favoritas del musical.
Pasaban las escenas más graciosas del musical, como “Mi adicción” (My Junk) y “Tócame” (Touch Me) con un coro a voces potente y completamente afinado. Dando paso a unos de los momentos más oscuros del musical, con “Mi oscura realidad” (The dark I know well) a cargo de Martha e Ilse (Belén Pasqualini y Mariana Jaccazio). Para muchos el momento cumbre había llegado, el final del primer acto, donde Wendla y Melchior se dejan llevar, y se entregan el uno al otro. Con una puesta impecable y para nada vulgar, Fernando y Florencia dan cátedra de profesionalismo, al estar expuestos en escena partes íntimas. Siempre concentrados y en personaje. Este fue un momento muy bien logrado por Rubén Viani, el Director de Actores.
Empezaba luego de un intermedio de 15 minutos, un segundo acto enérgico, a tope, sin desperdicio alguno. Aquí decubrimos el embarazo de Wendla, y luego de que su madre le reprocha lo que ha hecho, no tiene otras palabras hacia ella más que: “Por qué no me contaste todo? Nunca me dijiste que era así que sucedía”
Siguiendo en el clima de angustias, Moritz interpreta la irónica “No creo en la Angustia” (I don’t do Sadness), cuyo climax da pie a una serie de eventos catastróficos en la obra. Un apagón ocurre y lo último que el público pudo ver, fue una pistola dentro de la boca de Moritz. De inmediato empieza “Lo que quedó atrás” (Left Behind) que marca hasta ahora, el momento más emotivo de la obra, con Melchio cantando a la tumba de su mejor amigo, reprochándole a su padre la falta de comprensión hacia su hijo (Mi canción favorita del musical). El suicidio de Moritz hace que los directores del colegio quieran inculpar a alguien más, apuntando hacia Melchior “Jodido Estás” (Totally F*cked) marcando el momento Cumbre de la obra, con un elenco enérgico, lleno de vida y juventud, harto de seguir las reglas que han trazado los intelectuales y las religiones. El público se puso de pie mientras se escuchaba todo el teatro al compás de “Blah blah blah”. Pura magia si me preguntan. Pero no por mucho tiempo. Pues en seguida llevan a Melchior al Reformatorio, (los mismos chicos del elenco se ponen abrigos y son chicos del reformatorio, puntos a favor por esto) donde recibe una carta de Wendla, diciéndole que está embarazada. Esto luego de que vemos a la madre de Wendla obligándola a abortar. Aborto que resulta en la muerte de la joven. Luego de escaparse del Reformatorio, Melchio espera a Wendla en el cementerio, donde descubre su tumba. Este momento definitivamente le otorga a Fernando Dente un espcaio para lucirse, con una reacción completamente real ante el descubrimiento que acaba de hacer. Bravo a Fer por ese momento. Cuando cree que no vale la pena vivir y está a punto de suicidarse, los fantasmas de su mejor amigo y su amor vienen a salvarlo, y Melchior decide seguir con su vida. Con la emoción a flor de piel, termina esta obra, con el elenco vestido en ropa actual, cantando “Florecerá el Verano” (The song of Purple Summer), en lo que puedo interpretar como un mensaje para los jóvenes, para que incluso y más que nunca, hoy en día hagan que su voz sea escuchada.
El saludo final con “Jodido Estas” de fondo, hizo que todos en el público se pararan y cantaran el Blah blah blah (yo incluido por supuesto). En fin, en mi opinión, Latinoamérica no tiene absolutamente nada que envidiarle a las producciones Anglosajonas de los musicales, porque con traducciones excelentes (como la fue esta), talento preparado y disciplinado, el cielo es el nuevo y único límite para el Teatro Musical Latino.



hola manuel alenjandro gracias por esta gran reseña te felicito por tus comentarios pues ya se puede ver que as adquirido mas madures en la rama del teatro musical en todas sus ramas con tu relato pues se puede uno trasladar a ese momento y lugar donde se desenvuelve la obra sigue mandandolos pues se q al igual q yo muchos lo disfrutan.