
"I Love RD"
República Dominicana es ritmo, espontaneidad y alegría. Factores captados a la perfección por Antonio Melenciano en la obra musical “I Love RD”. Apoyándose en los personajes característicos de nuestra sociedad, en situaciones jocosas y en un historia de amor muy particular Melenciano logra ganarse la atención del espectador y mantenerlo entretenido por poco más de dos horas.
El montaje es fluido, es un retrato de lo cotidiano llevado al teatro. Mientras cada personaje se introduce o le da la bienvenida a Nancy, la dominico-canadiense que llega a la pensión, el público tiene la sensación de estar envuelto en medio de toda esta historia. El guión nos presenta una diversidad de personajes e historias para todos los gustos, el trabajo de Melenciano en las canciones es digno de reconocer se nota el esfuerzo empleado en la realización de las mismas por la estética y prosa de las letras. Caben resaltar “Media Isla”, “El Viejo Paco” y la bachata “Todo el ron” que bien pudiera ser tocada en las emisoras nacionales como un éxito más.
Las actuaciones están muy bien, pero a este grupo de actores tan diverso en edad y experiencia se le puede sacar mucho más pues talento y carisma hay de sobra. Sólo es necesario un poco más de concentración en el tiempo e intención de las líneas por parte de algunos de los miembros del reparto. En este sentido sobresalen Rosa Aurora López en el protagónico de Nancy, Verónica Rosa como Belkis, Katyuska Licairac en el papel de Mónica y Genji Endo como Neno cuyos papeles son asumidos con exactitud y de forma orgánica, permitiéndole a la comicidad del libreto lucirse.
Otros que se destacan son el experimentado Jorge Santiago con su rol del viejo Paco y las jóvenes Mavel Paulino, Sugeiri Cristian y Alejandra Valerio que en cortas participaciones logran despertar emotividad y ternura, en el caso de Santiago, y grandes carcajadas en el caso de las tres últimas.
La canción Villa Mella, dónde uno de los personajes cuenta la historia de sus orígenes, es tal vez el momento mejor logrado de la producción. El número es ágil, con una coreografía moderna y bien ejecutada. La intervención de Laura Angelina y María del Mar como el mismo personaje en diferentes estados de su vida ofrece un elemento interesante y sus voces elevan la canción a otro nivel. Para finalizar con un juego de percusión en vivo que sencillamente eriza la piel.
Por su parte Fidel López ofrece una escenografía funcional, una mención especial al ideólogo de poner la banda en el segundo nivel, las luces de Ernesto López juegan con la realidad y la fantasía creando ambientes acertados y el ánimo necesario para cada escena. La regiduría de Amaury Esquea estuvo muy bien ejecutada salvo algunos detallitos y el vestuario de Milagros Placencia y Benito Antonio cumple con las exigencias del montaje. El ensamble vocal y la dirección musical de Junior Basurto Lomba y Junior Figueredo logran una excelente combinación contribuyendo al buen desarrollo del trabajo de los actores.
En cuanto a la coreografía, a cargo de Yesselenny Marte, sólo se puede decir que es la mezcla perfecta de originalidad y ejecución. Esta joven coreógrafa ha demostrado su talento con un homenaje a nuestros ritmos y nuestra cadencia visible en cada uno de los pasos de los actores del musical. El trabajo grupal, que imaginamos fue trabajado en conjunto por Marte y Melenciano es preciso e interesante, además de demostrar la química del elenco. Esto se comprueba en la historia de la navidad y los carros públicos.
“I Love RD” es testimonio de que el talento no está sólo sobre las tablas (del cual hay mucho y que ya ha sido probado), sino que también detrás hay una generación ávida de contar su historia, de brindar sus pasos, de poner su granito de arena para que la industria musical no solamente importe trabajos del exterior, porque ya es tiempo de exportar y dar a conocer lo que estamos haciendo los dominicanos. Antonio Melenciano y su equipo han creado un espectáculo que deberá perdurar como un hito en las mentes de quienes lo vieron y será el lamento de quienes se lo pierdan.