Luego de su estreno el pasado sábado el musical West Side Story subió nuevamente a escena. En esta ocasión con dos actrices diferentes interpretando los roles principales de María y Anita. Con un teatro a medio llenar, demostrando que todavía falta mucho por hacer en beneficio de nuestra cultura, el espectáculo arranco con la misma intensidad del día anterior. Unas filas hacia atrás se podía ver a su productor, Carlos Veitía, disfrutando con una sonrisa de las primeras escenas.
Carolina Jiménez Izquierdo, quién hizo de Anita, logra un muy buen desempeño. Sus interpretaciones, sobretodo en “América”, son muestra del potente instrumento vocal que posee, a nivel de baile se nota su entrenamiento pues adopta con estilo y garbo la coreografía. Salvo unas pequeñas libertades con el libreto y algunas intenciones que se salen del rango emocional del personaje (como la escena del vestido blanco y la situación en la tienda de Doc) su interpretación es justa, orgánica y aporta mucho al montaje.
Por otro lado Chantal Alba, una joven que proyecta dulzura y empatía con tan sólo pisar el escenario, deja el personaje de María a medias pues vocalmente no cumple con los requerimientos del mismo, unos problemitas de oído y tal vez de nervios, que de seguro pueden ser corregidos para próximas funciones.
Aprovechamos para resaltar la actuación de Irmgard K. Becker como Anybody, que por error pasamos por alto en el post anterior, un papel complejo y que ella domina a la perfección con un ritmo cómico envidiable, pero al mismo tiempo con una carga dramática enfatizada en sus gestos que tocan fibras sensibles en el espectador. Con esto demuestra su dominio de las tablas y que sería capaz de llevar un protagónico con altura y calidad interpretativa.
Por último, hay que elogiar el trabajo de las coach vocal, actoral y de baile Amneris Cepeda, Sarah Jorge y Cecilia Soñé respectivamente que definitivamente aportaron para que todos estos jóvenes talentos perfeccionaran su arte al máximo.
Hoy West Side Story vuelve a escena y se mantendrá hasta el domingo. Esperamos puedan disfrutar de este montaje que es un gran esfuerzo para presentar un clásico que forma parte del patrimonio cultural de los Estados Unidos y es referencia para los latinos del mundo. Las boletas están a la venta hasta 15 minutos antes de la función en la boletería del Teatro Nacional.






