Hacer teatro no es fácil. Requiere disciplina, talento y dinero, y en nuestro país solo gozamos de las dos primeras. El teatro sin el apoyo de los patrocinadores y muchas veces sin el respaldo del público debe acudir a la creatividad y a sus talentos para lograr una puesta en escena convincente y entretenida. Tal es el caso de “Dreamgirls”, donde el maestro Amaury Sánchez y su equipo se la juegan para llevar a escena una propuesta completa que logre satisfacer al público.
Bajo la extraordinaria labor de dirección de María Castillo un grupo de actores asume con credibilidad y garra sus personajes para llevar al público detrás del telón y que sean testigos del nacimiento de una, o quizás dos estrellas, las divas Deena Jones y Effie White. Stephanie Fatule convence con su interpretación de la primera, mientras que Cristal Marie hace muestra nuevamente de un gran talento para el canto y revela sus dotes de actriz hasta el momento desconocidos con una interpretación madura, desgarradora y orgánica de Effie White, logrando una ovación de pie al final del primer acto con su interpretación de “No me marcho” (And I’m Telling You). Mariele Ferreira también se destaca con su voz potente y momentos bien logrados como la última escena junto al personaje de Jimmy Early. Por otro lado, Héctor Aníbal, Waddys Jáquez y Orestes Amador como veteranos de las tablas y los jóvenes Vicente Santos y Carlos Quezada, dan vida a sus personajes más allá del teatro, acercando al público un poco más a la triste realidad que viene acompañando a la industria musical por décadas: traición, vicios y negocios oscuros son el trasfondo que da base a estos actores para realizar su trabajo. Karla Fatule se une al elenco a poco más de la mitad del espectáculo con un rol breve en cuanto a intervenciones, pero logrado con gracia y credibilidad.
Este musical se crece con el excelente vestuario de José Alexis Vázquez y María Luisa Reynoso quiénes diseñaron todo un mundo de estilos y colores acorde al tiempo y espacio de la historia. La escenografía de Fidel López utiliza muy bien el recurso para simular el frente y el detrás del escenario, en especial durante el primer número. También se apoya en las proyecciones para ambientar distintos momentos del espectáculo. Y por último, Elizabeth Crooke con su coreografía presenta un conjunto de movimientos conocidos de la época que cumple con el cometido.
“Dreamgirls” es una producción que en general atrapa al público desde el primer instante. Con números musicales de primera, un libreto sin desperdicios y un equipo de producción y elenco que se ha entregado en cuerpo y alma al proyecto el público tiene aseguradas casi dos horas y medias de drama, música y entretenimiento.
Las boletas para las funciones de hoy domingo y el próximo fin de semana están a la venta en Uepa Tickets, Moviemax, La Sirena y Travelwise.







